CONTRA LA INFILTRACION ENEMIGA
Cualquier ciego que oiga bien puede detectar la presencia enemiga en cualquier organización revolucionaria. Muchos@ seudo revolucionarios cabalgan como hienas hambrientas viendo con que llenar sus matatas consumistas, sin importarles nada la colectividad y siempre tratando de sembrar la discordia, el enfrentamiento, la duda entre incautos que no conocen los sucios métodos de dichas bestias.
La anunciada y no asegurada visita del "Lince del Orinoco" Comandante Chávez a Guatemala me llevó a estar reunido con un sin número de representantes de organizaciones diz que de izquierda, pero lo que pude ver en dicha reunión es el alejamiento de dichas personas a los objetivos revolucionarios y la dispersión ideológica de nuestro pueblo, lo que me llevó a observar una conducta de mendicidad tratando de estar cerquita de Chávez y siendo excluyentes de sectores (etnias aborígenes) y siempre "qué me vas a dar?" y no como podemos colaborar, de tal forma que dicha dispersión hasta llevó a un dignatario de la embajada a sugerir que ocupáramos el evento no para tratar de desunir, sino para fortalecer el movimiento social. Menciono este hecho no con intensiones palaciegas contra el movimiento sxocial latinoamericano, sino para hacer un llamado a mis compañeros@ a hacer un trabajo de base que nos permita unir a todo nuestro pueblo ideológicamente en todos los niveles y estratos y así poder enfrentar al enemigo de forma sustancial y consecuente.
Lengua, religión y tradiciones unen a la población latinoamericana y son pequeñas variaciones de la jerga local lo que nos hace un poco diferentes, así también nos unen nuestros vicios y debilidades como son el oportunismo, falderismo, protagonismo, zancadillismo y traición entre nosotros mismos y lo peor que de ello no somos responsables en la totalidad, sino el sistema del cual venimos y la configuración del espectro social que nos ha rodeado toda nuestra vida. Dado a estas circunstancias es que los líderes del movimiento social latinoamericano deben de luchar por ser honestos, sinceros, fraternos, transparentes para que la población de obreros y campesinos tengan en ellos@ el ejemplo a seguir e imitar. No podemos esperar que la oligocracia nos tenga que imponer las normas de conducta ya que nuestras actitudes irresponsables son la causa de la influencia directa reflejada e impuesta por la misma a sabiendas que los pueblos viciados son manejables e incapaces de levantarse en armas o de seguir rutas factibles hacia la liberación.
La revolución Bolivariana nos da un ejemplo clásico de lo que la Falta de Alfabetización Ideologice lleva implícita y es donde encontramos la respuesta para que estratos sociales que tradicionalmente han sido los que han vivido en peores circunstancias sociales, estén atacando a la revolución y defendiendo a la oligocracia venezolana, lo mismo resulta por ejemplo en El Salvador donde en zonas eminentemente pobladas por la ex guerrilla, el enemigo del pueblo haya ganado en las elecciones pasadas.
La revolución venezolana tiene la obligación histórica de crear las Milicias Populares Bolivarianas, la Seguridad del Estado Venezolano, La Contra Inteligencia Militar Venezolana, y convertir cada hogar del campesinado, obreros, maestros y estudiantes en células activas del partido: No podemos confiar en las clases sociales privilegiadas, ni en revolucionarios trasnochados, ni en seudo chavistas oportunistas, ni en el ostracismo de la burocracia tradicional. Se tiene que crear las verdaderas bases del partido revolucionario y no me cansaré de insistir que la Alfabetización Ideológica es el camino para sentar las verdaderas células revolucionarias del partido. Un pueblo educado ideológicamente es el único capaz de poder ver las objetividades de la revolución, sus dificultades y peligros y ser capaz, al mismo tiempo; de buscar y encontrar respuestas revolucionarias a la problemática nacional. Ello no lo lograremos con articulistas agoreros cuyos escritos superficiales e insustanciales ni lo lograremos con gente que por falta de formación política esperan que la explotación de 515 años sea superada de la noche a la mañana. Tenemos que ser constantes y pacientes, no ser emocionales ni subjetivistas, ser prácticos guiados por una teoría clara, por estrategias definidas que den al traste con los embustes de la oligocracia. El "Lince del Orinoco" no es perfecto, dejaría de ser humano si lo fuera, sin embargo; busca afanosamente los caminos para dar al pueblo lo que por mas de medio milenio le ha sido negado: Una Patria con Paz y Justicia Social, una Democracia Participativa en el camino hacia la construcción del Socialismo del Siglo XXI.
PAUL Fortis 




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