Ponciano.
Mauricio: El Rojo Victorioso
La derecha queriendo detener esta ola victoriosa farabundista trata de inventar peyorativos sin tomar en cuenta que dicha adjetivación se vuelve una eulogía cuando se trata de nuestros candidatos. Cuando nuestro FMLN dio a conocer nuestros candidatos, comenzaron a llamarlo Mauricio el Rojo y bueno Mauricio lo ha aceptado. Soy rojo en medio de esta roja floración del pueblo salvadoreño, soy rojo en medio de este mar de banderas victoriosas y flamantes del pueblo de Farabundo Martí.
En artículo reciente del plumífero alcoholero develado Luis Gómez Zárate, habla del "Cajero Millonario" Luis Escalante Arce a quien vanamente trata de presentar como un ángel de albas alas extendidas (filántropos con los billetes del pueblo) y comienza un ataque que no llega ni siquiera a medio cuajar. Habla de los crímenes de secuestro de las FPL y parece lagrimar cuando habla de cómo sufrían las familias de los secuestrados y de la pérdida del honor militar. Vaya lo que le hace decir su eterno estado gomiento, su genética sabuesa y pordiosera, su ontología lambiscona. Se te olvidó decir, faldero de siempre, que fueron más de cien mil almas cuscatlecas entre niños, mujeres, ancianos y ancianas las que fueron secuestradas, desaparecidas, torturadas, vendidas y asesinadas por tus honorables padrinos de la tandona y si no pregúntate por qué Jaime Saravia, Eugenio Vides Casanova, Nicolás Carranza y García aún con la amnistía han sido encontrados culpables de crímenes contra la humanidad y por qué el narco Cristiani no sale de su madriguera (Garzón lo anda buscando) y por qué a tus honorables militares nadie les tira un pedo en la actualidad y viven de la extorsión de la pequeña y mediana empresa, de los buseros y de las regalías del actual gobierno criminal y de la CIA para mantener sus ejércitos privados criminales desplazados a lo largo de todos los negocios que de vendedores de baratijas se convirtieron a costillas del Erario Nacional en banqueros, finqueros, financistas e industriales billonarios de la nueva clase dominante de cuyas guerras internas por repartirse la jugosa canasta préstamos internacionales a la nación, se mandaron a quebrar a tres de sus mismos diputráficos diciéndoles entre bambalinas: "aquí no manda el partido oficial, aquí mandamos los Carteleros y perro que ladre le aplicaremos la dosis chapina.
Es risible, solo a un morón, fronterizo y retardado mental como vos se le antoja tratar de equitar los secuestros de unos cuantos explotadores de los cuales la mayoría, por ética revolucionaria salieron vivos y aún más saludables, con las horribles masacres: El Sumpul, La Cayetana, Tegϋicho, El Calabozo, Tenango y Guadalupe, El Mozote, para mencionar unas pocas, etc., el sacrílico asesinato de Santoamérica, de los Jesuitas y las monjas Maryknoll, de los periodistas extranjeros, de los jóvenes sacerdotes de la Iglesia Histórica Salvadoreña y de más de cien mil almas que fueron cortadas por las sierras eléctricas del American Meat Market en las cárceles clandestinas de la gorilocracia salvadoreña.
No trates, semejante imbécil, de manchar lo inmanchable, tu misma tinta sanguinolenta caerá sobre tu hediondo rostro criminal.
Ponciano Montañés y Ermitaño
Monje Trapense





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